lunes, diciembre 31, 2012


Tus ojos son el origen de un tiempo que no pertenece a esta tierra.

El instante posterior al amanecer abrasa tus ojos en la levedad del silencio. Antes de que la luz se derrame por completo, tu mirada ya se ha teñido con la miel del mar y todo se encuentra  plagado de aves que sangran surcando sus olas infinitas.



sábado, diciembre 29, 2012


I
¿qué palomas vuelan al final de la última vena
donde esos latidos verdosos de verano
brillan debajo de tus párpados cerrados?

la ciudad es cada vez más inabarcable:
un fondo de luz es la medida de mis brazos
mientras el tiempo se dilata
sobre la piel y los labios

bajo el cielo los ojos se multiplican
simulando el infinito en cada mirada
como diamantes errantes
a través de un laberinto de espejos

II
el deseo se procesa entre la sangre
tendidos sobre la tierra
los pulmones se expanden al sol
y se encienden los huesos
ciñéndose a las raíces de la carne

se hunden todos los astros de madrugada
y en el sopor del vacío se alimenta
la máscara del día que pretende
ser el principio del origen

un cuerpo se suma a otro
en comunión indómita
amanecen entonces atestados
por la levedad del tiempo
o la elevación del lenguaje

III
somos invitados invadidos
de la urgencia silvestre de la muerte

las convulsiones del aliento
florecen en las gargantas polícromas
y las voces se despliegan en torno al silencio
mientras la luz dentro del agua
danza sobre la piel

en un doble despertar difuso
deseamos disolvernos fuera del aire
más allá de las formas y los matices:
en lo imperceptible del universo
que se reproduce constante en nuestra mente

martes, diciembre 25, 2012

Subí al avión buscando a G, la escalinata era estrecha y blanca. Él estaba al fondo, en el asiento del lado de la ventanilla y cuando nuestros ojos se encontraron sonrió con la sonrisa de siempre. Me acerqué para decirle que J me había dicho que la mujer a quien esperaron el día anterior nunca llegó, G dijo que no había problema y me dio las gracias. Su asiento coincidía con el de algunos amigos, así que me senté con ellos y conversamos. Recuerdo que habló sobre la muerte de su padre, hecho que no era culpa de nadie pero que todos en su familia habían tenido que pagar; también hablamos sobre cuestiones relacionadas con la Facultad y otras cosas que ya he olvidado. Minutos después el avión comenzó a avanzar, entonces le dije que mi destino no era el mismo que el suyo, yo me dirigía a otro Estado y mi avión partía al día siguiente. Me dijo que entonces bajara en la próxima vuelta que daría el avión, ahí podría hacerlo. Y así fue, algunos metros después el avión giró ligeramente a la izquierda y se detuvo. G y yo -y todos- descendimos. Entonces desperté.

Pero aún no amanecía, así que mientras volvía a conciliar el sueño recordé que antes del sueño sobre G había soñado con ciertas escenas de la película Lila dit ca, que se suponía que no habían sido parte de la película. Supongo que eran deleted scenes debido a su contenido, eran una versión más detallada de la siguiente parte, sólo que sin la música de Air. Uno de esos sueños clasificación C que no se olvidan.



sábado, diciembre 15, 2012

 Noche y alcohol
          sembradío de flores
                             en tu garganta
                            
 tu cuerpo 
       a punto de extinguirse
                           entre los astros.

martes, diciembre 11, 2012

Te amo, te amo, no te amo. Tierra y fuego en tus labios saben a muerte perdida. Una lluvia de pétalos me aplasta la columna vertebral. Me arrastraré como una serpiente. Un pozo de lengua seca clavado en el vacío alza su furia y golpea mi frente. Me descrismo y derribo, abro los ojos contra el cielo mojado. El mundo llueve sus cañas huecas. Yo te he amado, yo. ¿Dónde estás que mi soledad no es morada? Seccióname con perfección y mis mitades vivíparas se arrastrarán por la tierra cárdena. 
-Vicente Huidobro-

lunes, diciembre 10, 2012


Las aves distantes 
podrían ser 
la medida 
entre el cielo y la tierra.
Aves tan remotas 
como la articulación de las voces
alejándose de la superficie 
hasta dejar de distinguir 
el centro de la periferia.

domingo, diciembre 09, 2012


Nada esencial sucede en la ausencia del ruido…
en la mayoría de las culturas, el tema del ruido
descansa en el origen de la idea religiosa…
Entonces, la música, constituye una comunicación
con esta primordial y amenazadora oración del ruido.
Jaques Attali

I
Es la arquitectura de tus palabras perforando mis pupilas
y tu melomanía emergiendo desde mi médula en secreto.

Aquí sólo el zumbido infinito de tus labios-alas
vibrando allá donde el sol, al fondo del cielo;
ahora sé que habitarás en mi cuerpo eternamente,
dentro de los árboles o debajo de la tierra
como el eco de las aves navegando sobre el silencio.

Un aura sónica ya me une a tu cuerpo,
El sonido inmensurable nos ha tornado visibles.

Miro el matiz sedante de tu silencio agonizando,
y de mis dedos emergen palabras
eyectadas por mi mente dispersa,
símbolos ambiguos que se hunden en la noche
detrás de los astros, sobre las manos de la muerte.

II
Ojos de la ciudad, lentejuelas parpadeantes,
donde el tiempo se desvanece
en intervalos de luz
o de sombras.

Las papilas dilatadas de la lengua del crepúsculo
lamen organismos que se diluyen como recuerdos;
eclipsan con su saliva sagrada tus ojos
mientras te miro distante, sin mirar.

Inmóvil, en la oscuridad de algún piano
mis párpados terminan por cerrarse dentro del sonido;
pienso entonces que tanta intangibilidad es anormal,
te pienso largamente, hasta el amanecer.

III
Llega el tiempo de las nubes colmadas de agua
y el horizonte sin nieve más allá de mis brazos.

Tus manos de hombre sin manos me hieren débilmente
como el sol opaco quemando nuestra piel de verano;
aquí no hay montañas a donde huir,
sólo la lluvia que despierta como el alcohol con el fuego
y tu zumbido etéreo palpitando bajo el asfalto.

Pero sobre mis manos se halla el canto solitario de tu existencia,
donde ha nacido un dios secreto, el dios del sonido;
de él aprendimos a devorar los silencios terrenales
y a amar las armonías ocultas en su universo.

IV
He comprendido la perpetuidad del sonido
aún después del silencio y después del eco.
Y el ruido o la música o la no-palabra tejen los sucesos
que configuran el designio de cada exhalación.

El tiempo ha transcurrido sin poderlo suspender
mientras las flores se marchitan y vuelven a surgir.
Las esperanzas fundadas descansan bajo las sábanas
como un arma sin municiones al fondo de las manos
de algún cementerio de restos socavados.

Me pregunto si es la explosión de tus palabras
o el mito de tu silencio; el coágulo de mi sangre o
la alarma muda que palpita en los senderos estáticos.

Es el sonido:
tu sonido
tú, sonido. 


*Esto es de lo que hablaba en esta otra entrada.

sábado, diciembre 08, 2012

Las carreteras que hacia ti me conducen forman un horizonte colmado con la luz amarilla del sol: milpas de madrugada ardiendo frente a mis ojos.

De pronto, no saber de tu tristeza -estela de café y nicotina, sombra de otra piel sobre tu piel diseminada- descarrila mis pasos de tus veredas australes.



And even now if I just close my eyes...






martes, diciembre 04, 2012


Y me descubro tratando de escribir sobre ti, intentando volcar el torrente del desorden poliforme que habita en mis entrañas hacia tu ser tan poco culpable. Las palabras se hallan atascadas pretendiendo encontrarse en tus ojos o en la visceral salutación entre nosotros, pero el espacio inagotable de la hoja en blanco no te pertenece, a pesar de esa urgencia mía por materializarte y abandonar las ideas que se agazapan en pretiles de puentes que se dicen anónimos.

No puedo aprehenderte sino en palabras, en incontables madrugadas dilatadas y naufragios que se acumulan por las mañanas. Ojalá conociera el destino de tus canciones secretas, el murmullo de esa boca cuando al fin dice lo que ha callado, levemente, al fondo de la ciudad; ojalá sólo me bastaras para unas líneas incólumes.

domingo, diciembre 02, 2012

es el aroma que no tienes y las palabras que tus pupilas desatan el silencio del mediodía diluyendo las huellas de nicotina que persisten en tu cuerpo arriba el cielo témpano salpica de hojas el asfalto del sur donde se ocultan nuestros huesos famélicos detrás del trazo de alguna despedida tu nombre en la boca de la humanidad palabras de agujas atraviesan la soledad de la multitud fotografías que palpitan estrujadas en los párpados qué hacer con tus ojos alondras dentro de mis puños un parpadeo: las olas del mar o el naufragio del cielo tiéndeme tus alas que la sangre hormiguea en las venas calcinadas tus semillas se ahogan y la tierra se agita en un vaivén de latidos de árboles que te nombran donde los laberintos de los cuerpos se hunden dentro donde haces amanecer la noche infinita donde el día se detiene donde todo es sol
Debería estar escribiendo sobre Silvio Zavala, pero interrumpo para releer las Notas sobre la Historiografía de José Gaos y después para buscar algo en aquel libro del semestre pasado donde termino por encontrar tu nombre escrito al margen de un ensayo sobre Ignacio Manuel Altamirano; debería responderle a Arturo aunque ya es tarde y no sé desde cuando Diario de Fiestas ya no existe ni por qué me interesa justo ahora; debería dormir o escribir los cuatro ensayos que tengo pendientes; debería hablar de política porque hoy no se habla de otra cosa. Debería cerrar los ojos y empezar otra vez.

Debería, pero no.

sábado, noviembre 17, 2012


Vienes del sonido, recreas la existencia dentro de un vórtice arbóreo que ya no sabe cómo morir.  Ahora todo se sabe dentro de ti, en el alba y el crepúsculo que nacen en la inhalación de cada día y el filo que escurre constante sobre ciudades sin nombre.  

No me olvides porque no hay mañana; porque aquí hay una perpetua urgencia de tu voz flamígera, de tus palabras claras; porque las madrugadas transcurren sin sentido si sé que no estás y éste vuelo desciende hacia la nada.

No me olvides porque no hay mañana, no hay mañana
.

viernes, noviembre 16, 2012


Sobre el cielo las nubes galopando, el sueño almidonado de no volver a despertar durante el invierno me deshace los huesos; entonces te escucho decir que la noche se bebe en dos o tres tragos, sin alcohol y sin dormir, hablándome con palabras como venas saturadas de sangre nevada, mientras agitas tus ojos entre los míos.

Mañana te haré flotar. La noche se agotará en la selva pétrea de tus raíces y las puertas cerradas sin llave concebirán un camino de interrogaciones, donde las luces de los autos tendrán nombre y cualquier rostro resultará ilegible al abrir la boca. Por ahora sólo hay tierra bajo nosotros; mi mano sobre tu cuerpo concibe tu estructura imperceptible, como el principio de las sombras rasgando lo impreciso. 


miércoles, noviembre 14, 2012

Aquí los triángulos no son perfectos

Aquí las noches no son lo mismo que allá donde tú, en los cuartos tapizados con madera en los que cavas tus palabras después del humo y antes del alcohol; y las calles que son luces de nostalgia al sur del continente. Aquí no podemos transitar las horas muertas devorando nuestros organismos hasta el amanecer y las palabras nunca sacian el silencio. Aquí las aves vuelan para no volver.

(Bordeando los límites de las estrellas encuentras un refugio insalvable, armado hasta los huesos ahogas el mundo con tu voz, y el último de los sonidos se dibuja en la línea de tus labios. ¿Era esa la sonrisa que dormía a los pájaros en su vuelo? ¿La que aguardaba dentro de mis ojos como vaho diluyéndose con cada parpadeo?)

Yo sólo soy la sombra que te mira al despertar para tejer entre mis dedos palabras que tu boca deshace con un mutismo de sueño; yo te guardo el espacio que no quiero que habites. Ahora te lo digo: caminamos largamente para no llegar aquí.

Aquí los triángulos no son perfectos.

martes, septiembre 11, 2012

ERRR-Magazine #19 - Colmillos de pelo

A mediados de julio se abrió una convocatoria más de ERRR-Magazine; ésta vez el tema fue: "Pedro Jimena y su bigote". Decidí mandar un texto y hace unos días recibí la notificación de que fue publicado. Se encuentra aquí, y la revista también puede leerse en versión digital.

miércoles, agosto 01, 2012


"He dejado de reír,
el viento helado congela mis labios
existe ahora una esperanza menos,
habrá todavía una canción más"
Anna Ajmátova 

Llevo más de un mes escribiendo un “poema” que se ha tornado demasiado largo. Quisiera poder escribir más, pero es extrañamente difícil. Hubo un tiempo en el que solía escribir diario, o la mayoría del tiempo, supongo que era debido a que apenas me iniciaba en encontrar un estilo propio, o al menos no tan ajeno; lo que escribía en ese entonces no era tan bueno como me parecía, a veces resultaba muy común, por eso nunca lo llamé poesía, para mí sólo representaba un “intento de”. Así transcurrió la mayor parte de la preparatoria, una época importante en cuanto a la creación de mis intentos de poesía; obviamente eso también se debía a que en ese tiempo tenía cierta inspiración -dos culpables- y tal vez una supuesta ingenuidad. 

Hace un año dejé de escribir de la manera en solía hacerlo. Pat, (sí, el destinatario de numerosas entradas de este blog) había desaparecido de mi vida abruptamente; recuerdo que fueron unos días bastante malos, había dejado de creer en muchas cosas, simplemente trataba de suplantar y olvidar, y si acaso escribía, todo terminaba en la basura. Después pasó el tiempo y pasó Pat,  pasaron X y Y, y yo seguía sin escribir. Ahora me llevan más tiempo unas cuantas líneas,  tal vez  es que encontré otro método, no sé, pero todo me parece más lento; las palabras se esconden y las noches fingen una eternidad que resulta inútil.

Desde hace más de un mes he escrito sobre el sonido, que para mí es lo mismo que una persona: él, y que a veces también descubro que soy yo; el sonido que somos, o que creo que somos; sólo nosotros dos. Leo a Salvador Elizondo y me aproximo a la hoja en blanco, llega Sabines y me hallo en un limbo silente. Voy y vengo entre palabras, y nada. 

domingo, julio 22, 2012

"Get me away from here..."


"En estos momentos desearía estar en otro lugar, no conocer a quienes ahora conozco, pero supongo que entonces no seguiría siendo yo ¿o sí?" Acabo de publicar esto en tuiter,  cosa que no hago frecuentemente, pero que más da. Pretextos.

Hace tres meses que no subo nada, no es porque haya dejado de escribir, es simplemente porque creo que un blog necesita de tiempo, y yo no se lo he dado por motivos que ya no importan, al menos a mí no, no quiero pensar en ellos. Sin embargo, las últimas madrugadas he estado a punto de levantarme para escribir, y ahora lo hago porque la noche del jueves (qué noche) una amiga me habló sobre la última entrada, la anterior a esta, no me lo esperaba y me hizo recordar porque inicié este blog hace exactamente un año y cuatro días, me sentí de la chingada por cada vez hacer más largos los lapsos entre las entradas, por dejar esto en segundo plano y porque al parecer las pajas mentales dejaron  de ser constantes, al menos plasmadas aquí.

Regresando a mi tuit, creo que este blog podría convertirse en eso, no exactamente una lista cronológica de reclamos post-adolescentes, pero sí algo más personal, no lo sé aún. De cualquier manera, pretendo estar aquí más seguido, porque las pajas ahí están, sólo es cuestión de escribirlas. Al menos sé que ahora las infinitas horas libres de mi horrible horario de la Facultad tendrán un fin útil: biblioteca y/o blog.

Ahora escucho a  Belle and Sebastian. No tengo auto, así que omitiré la frase con la que inicia este video, me basta con la letra por hoy.

Get me away from here, I'm dying.


miércoles, abril 04, 2012

I
Son tus ojos este momento. Es la saudade.

Refléjame en tus pupilas la inmortalidad del ahora, tiempo y espacio en que el deseo es tangible; la realidad contenida en el instante va cercando lentamente su contrario, una línea invisible ya me une a tu mirada. Imagino, o intuyo, que lo ideal no asesinará ni  lo efímero ni su verdad, mientras mis ojos no abandonen tu mirada.

II
Cuando los pensamientos deciden despertar sobre tu cuerpo, cuando amaneces escurriendo las palabras de la noche anterior. Respírame, dices. Eres tú, eres sin mí pretendiendo ser conmigo, son tus manos que me obligan a decirte seamos. Entonces emergemos dentro de esa sensación que los sentidos no perciben, nos elevamos el uno dentro del otro mientras el tiempo deja de ser tiempo y ya no existe principio ni fin.

III
Despiértame al abrir los ojos. Abre mis párpados como si fueran tuyos. Tal vez así el tiempo me sea devuelto. Sumérgeme en el segundo, en la hora; regresa sin mí a la memoria de aquel pasado.

Seremos dos puntos en algún infinito. Yo te recordaré a veces. El eco del recuerdo nunca se va, siempre regresa; me traiciona porque soy débil, porque jamás aprendí a olvidar. Y tú, tú harás de mí letras y palabras, seré la historia que contarás al silencio. Dos puntos que nunca volverán a coincidir, una línea fragmentada que jamás volverá a ser línea

IV
Existe la palabra adiós, pero no sé pronunciarla, porque sé lo que significa. Prefiero callar, sé que la ausencia será más explícita que las palabras que me sobran. 

Enterraré tus ojos, y su mirar. Palpitarán bajo una tierra infértil, que no es tierra de nadie, es mía. Serás un nombre más, eternamente una canción, al final sólo recuerdos. El tiempo nos poseerá a su voluntad y yo dejaré de escribirte, el sonido se irá apagando, la luz se hará sombra. El adiós será real.

sábado, marzo 31, 2012

Santuario del incendio

Son tus ojos el símbolo de lo etéreo. Me haces ascender hacia donde la luz se corrompe, a punto de tornarse en sombra. Allá, tus ojos. Miro el reflejo de la luz que emerge de tus pupilas hasta herirnos. Un dolor mesurable, hipnosis sagrada que circunda el fin. Horizonte que penetro, sin ser el sol, sin ser el viento. Dos ojos terrenales que pretenden descifrar el origen de la pureza, el mar de los secretos. Tus ojos conmigo, noche donde naufragan los cuerpos, sed eterna, santuario del incendio.

domingo, febrero 05, 2012

Sustitutos

Al parecer somos sustituibles, reemplazables, nuestro fin es seguro pero sin saber cómo ni cuando. El olvido nace abruptamente y al mismo tiempo todo se convierte en recuerdo. Ya nada es, uno deja de ser, ni siquiera queda el vacío, porque nuestro espacio es ocupado por alguien más. Nada se puede hacer, tal vez caer en el mismo juego y tratar de suplantar lo que se ha perdido. Entonces comienza la búsqueda, o en el mejor de los casos, el remplazo se hace presente sin haberlo buscado. Las comparaciones son inevitables, la nostalgia emerge. Dependiendo del suplente, uno se da cuenta de que en ambos casos (al haber sido sustituido, y posteriormente al sustituir) nadie es el último, ni el mejor, siempre habrá algo a lo que se tenga mayor preferencia. Así transcurre la vida, desechándonos como objetos, voluntariamente, o sin quererlo, incluso a veces sin darnos cuenta. ¿Suplir o no suplir? ¿Qué hacer cuándo irrumpe en nuestra existencia alguien que nos corresponde de una manera preferente a quien ya era parte de nosotros? Tal vez no olvidar, tal vez no dar lugar a la distancia, tal vez asignarle un espacio a cada persona, sin prioridad alguna. O simplemente dejar de pensar en nosotros y comenzar a pensar un poco más en aquellos que podrían ser sustituidos como nosotros alguna vez lo fuimos.

martes, enero 31, 2012

Súbita ausencia en que te miro, ya no hay pupilas que me devuelvan la memoria. Te miro, desnudo el filo de tu luz, apenas sobre mis labios renace la muerte. Exhalas círculos de humo, geometría intangible que me conduce hacia tu boca, donde aspiro lentamente con la vaga intención de retenerte en mi organismo. Abro mis  párpados y descubro la cadencia atípica de tus ojos oscuros, torrente, tempestad de pestañas, guardianas de tus tristes reflejos. Dejo de mirarme en tus ojos para comenzar a escucharte. Contigo no existe el silencio, tú eres la palabra, el sonido que no sabe cómo morir. Ahora sólo soy tu voz, sólo el lenguaje de tu cuerpo. Contigo sólo soy, sólo dejo de ser.
Nada en tu ser me parece real
no encuentro tu fin dentro de mí.
Tus ojos van más allá de la creación
ola etérea, sol oscuro
sombra en la que desnudo mi reflejo.
Y tus labios de luz escondida
descubierta sólo por quien los absorbe,
tornan la materia inmortal
cuando uno es presa de su abismo.
Tus manos podrían ser dioses
eternos redentores sobre mi cielo,
sagrado contacto fatal
con tu limbo inmaculado como destino.
Pero sólo tus palabras
son capaces de devolverme lo tangible
abren mis ojos para hallar tú caos
que es el origen mismo de lo verdadero.

viernes, enero 27, 2012

Este es el primer insomnio que me causas. Un cúmulo de preguntas sin respuesta. Una espera que parece eterna. Una de esas veces en que me parece que lo estoy perdiendo todo, pero sólo se trata de ti.

Hace unos meses ni siquiera te conocía, mis pensamientos no eran tuyos, ni mis días ni mis noches. Pero el ayer no es el ahora, y hoy eres una idea constante en mi cabeza, eres la noche sin sueño y esa duda en la garganta. También se que el ahora no es el mañana, y para mi alivio, tal vez todo deje de ser lo que es para convertirse en un simple recuerdo.

Nada es necesario. Eso lo sé, o más bien es lo que quiero creer ahora. No eras necesario hace unos meses, no tienes porque serlo ahora ni nunca. Simplemente apareciste en mi vida, no sé porque motivo, no me importa; y ahora sólo lamento saber que no encontraré a nadie que se parezca en lo más mínimo a ti. Porque no quiero buscar,  porque sé que sería inútil, porque personas como tú hay pocas, y porque el universo sería atípicamente benévolo al presentarme a alguien más que llegue a significar tanto en tan poco tiempo. Sí, lo lamento, pero a pesar de todo, el mundo no se acaba contigo.

lunes, enero 23, 2012

No quiero nada, nada de ti en mí, no quiero que me duelas más de lo que ahora lo haces. ¿Y si me alejo qué? De cualquier manera no me necesitas. Y si alguna vez lo haces, lamentaré no estar para ti de la forma en que ahora lo hago.

No quiero dejar pasar el tiempo hasta que definitivamente me signifiques tanto que no encuentre la manera de desprenderte de mi vida. Este es el momento para hacerlo, para no llegar más lejos. Y no quisiera apartarme, pero, ¿cómo quedarme sabiendo que tú sigues ahí?. El único motivo por el que no me iba eras tú, y ahora eres la razón para irme.

Puedo ausentarme, puedo alejarme, pero no sé cómo dejarte. Me has acostumbrado a ti, me has alimentado día con día, y ahora no puedo sino esperar lo que me das, como si fueras un mal hábito o un vicio.

Puedo irme, pero no puedo hacer que te vayas.

viernes, enero 20, 2012

Amanece
tu vena única se expande
iluminándome con su sangre.
Mis ojos, ya autómatas
se abren con el calor de tu luz
orbe etéreo que me somete
antropomorfo deseo
corpóreo estupefaciente.

miércoles, enero 18, 2012

El desorden de mi espíritu

"Terminé por encontrar sagrado el desorden de mi espíritu"
Arthur Rimbaud

El desorden de mi espíritu: corpóreo, tangible, humano, tú. ¿Cómo podría no ser sagrado?

Sacro, puro, mío. ¿Realmente podría este desorden no serlo? Si  esta inestabilidad tiene nombre y alma, si este desorden es consecuencia de tu propio espíritu.

Terminé por encontrarte sagrado, por ser la deidad en que no creía, por ofrendarte mi vacío, por saberte origen de mi caos.

martes, enero 17, 2012

A nada, a nadie

"Quizá no me vaya nunca. Soy cobarde. Pero en todo caso, no quiero unirme a nada, a nadie. Ni si quiera a ti. Por lo menos quiero estar libre para tener ilusión de que puedo irme en cualquier momento"   
Francisco Umbral
Saber que la unión no es tan profunda como para ser un motivo y entonces quedarme.
Saber que en realidad no me he unido a nada, porque puedo irme a pesar de esa supuesta unión.
Saber que esas palabras son ciertas: "insensible y valemadrista"; las escuché y las tengo presentes, porque sé que son verdad, porque no puedo comprobar lo contrario.

¿He perdido mi calidad de humano? ¿He llegado a reducirme a la simple animalidad? ¿En qué momento dejé de ser capaz de creer en el móvil en el que todos creen?
Lo peor es que no me importa una vida más allá de mí, sin compenetrarme, sin dar más de lo que pueda controlar.

Esto soy, esto ha hecho el tiempo de mí. Un ser que a pesar de sus inequívocas intenciones ha preferido permanecer estático; el movimiento genera consecuencias, acciones, la estabilidad permite la interacción más no la reciprocidad, las reacciones ya no son conocidas dentro de mi percepción, puedo prever mis supuestos sentimientos, las palabras ajenas, mis posteriores respuestas, todo es parte de lo mismo y todo lo puedo ver bajo la sombra de mis ojos. Perder la capacidad de asombro es descubrir el abismo propio.

Y este vacío, estático, inmóvil, no exige nada, simplemente me hace regresar a un estado primitivo, en el que ya no existen las cuestiones ni las necesidades que recaen en otro ser, porque el vacío que ahora soy significa reconocer en mí la dualidad que he dejado de buscar.