La noche llueve. A lo lejos todo se convierte en puntos de luz blancos y rojos, amarillos y azules, como flores encendidas eléctricamente. El susurro del agua nos disuelve hasta el amanecer y una última verdad nos es revelada desde el fondo de las estrellas [La certeza de la vida se convierte en una ficción universal. La diferencia se halla en la consciencia que se tiene de dicha ficción, no se puede vivir sino en la incertidumbre, cada día se erige imperceptiblemente con base en nuestras elecciones] hasta el relieve de nuestras pupilas. Quizá el cielo blanco revele la pureza perdida como un rastro invisible, perdido en la cotidianidad, y las aves que se anidan en nuestro pecho palpiten cálidas hasta emprender el vuelo. Tanta tristeza encarnada en la vida debería disolverse con melodías como mundos individuales e indisolubles, estructuras etéreas que recrearan los sentidos y establecieran líneas paralelas entre los hombres, y así ya no saber si mis ojos son los tuyos y mi sangre reco...
Entradas
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Se desprendía de la tierra aflorando entre tu cuerpo. Un bálsamo de sangre se hacía tangible a través de su piel de espuma. Se escondía detrás de los árboles, cerraba tus ojos con sus manos. El amanecer danzaba sobre sus párpados desvaneciéndose en sus ojos de ginebra. Solía sumergirse en el agua o en las flores como una sombra. El grito de las aves era la sangre de sus alucinaciones. Su cuerpo emergía en el crepúsculo como un sopor nebuloso que segregaba el tiempo y el espacio de la realidad que trazaba en tus sentidos.
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Duelen las palabras, duele la ausencia, duele esta vida plagada de vacío. Duele el cuerpo desgastado, duele la incertidumbre, duelen las preguntas que nadie dice. A veces despierto deseando que el sueño me venciera mil veces, que este dolor fuera tan insoportable para impedir expulsarme al mundo y así ya nunca abrir los ojos, nunca mirar sus rostros otra vez, ni esa tristeza que circunda al mundo, no volver a ser parte de algo a lo que nunca pertenecí. No me importaría si este fuera mi último sueño. No hay nada que me una a la realidad del ahora, a estos días tan ausentes. Si no hubiera leído a Francisco Umbral no hubiera hecho de su libro mi consigna y hoy sería feliz a pesar de todo: "Quizá no me vaya nunca. Soy cobarde. Pero en todo caso, no quiero unirme a nada, a nadie. Ni si quiera a ti, por lo menos quiero estar libre para tener ilusión de que puedo irme en cualquier momento" . Todo es un pretexto, ni Francisco Umbral, ni...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Cerraba los ojos lo más fuerte que podía deseando que no lo mirara. Al abrir sus ojos encontraba los míos sólo por unos segundos y otra vez sus párpados se cerraban, sonriendo con la sonrisa más pura del universo. Esa sonrisa se disolvía lentamente con los ojos cerrados entre los brazos de su madre hasta perderse en sueños. Durante ese letargo extendía su mano como para alcanzarme, con los ojos todavía cerrados, y aún en sueños, su mano seguía flotando levemente en dirección mía. Yo no podía dejar de mirarlo, terminé por cerrar mi libro de Kundera, para observar en su totalidad aquella mínima mano, y ese cuerpo como una máscara de la muerte, la respiración apenas perceptible en medio de la pureza que emergía de sí mismo. Cuando su madre se levantó quise decirle adiós, pero el sueño lo había vencido, su mano no tocó mi mano, y sus ojos quizás se olvidaron de los míos.
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
I can barely breathe when I'm here, when everybody's there. I'd go away and leave everything if I could. I don't care about anything... We're learning with the dust while nothing changes. I'm wide awake but still dreaming and this life is such a disaster. [Just a field of eyes, morning lovers who set you free within the sun. I thought about them at dawn. The sky was a skin of mallow in my brain and they were flowers blooming in a unfixed heart. I love them in my head] This city lights me up. I look at the floor and I can see the sunset in. Floating in these words, driving myself to ruin. At least I'm sure of one thing, I won't miss anything. Maybe a song. Sweet chords with the sadness of the world in them. A song that you don’t understand because you don’t know my sadness. You don’t know the road where I’m walking in. [You used to be my beast, the wanderer of my streets, the sun above my eyes. You used to be the whisper in my ear, the face tha...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Llorar durante el viaje, en medio de una ciudad que no pertenece ni a sí misma, como una historia que ha dejado de contarse. Los rostros te miran en su vacuidad como si desconocieran las palabras y sus pupilas de lengua lamen todo lo que miran. Tú no quieres ser parte de eso, pero lo eres. También observas y también lames. Y todos escurrimos como flores desperdiciadas en el árbol más lejano del camino. La luz se tiñe de malva a estas horas. La hora de la soledad, la edad del vacío, la llaga que se enciende debajo de la piel de la memoria. Ahora comprendo que nada puede abandonarse, todo parece una condena. Por eso sueño con un vuelo imposible que no conozca de despedidas ni de regresos; y me pregunto si surgimos de la casualidad o de alguna metáfora, si las palabras bastan cuando no se pronuncian, si el cielo que sus ojos iluminaban volverá a ser el mismo. La búsqueda es un retorno, el encuentro es el camino que promete el infinito, entonces la mirada se dilata en el horizonte...
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Existe un coágulo entre ellos que tiende a disolverse por las noches cuando las aves fluctúan en sus voces transmutando en palabras pronunciadas al azar. Flashes infinitos. Ojos eternos que no dejan de mirarse a través del papel. Se desnudan ante una cámara a escala que reduce su visión milimétricamente y no es posible observar más allá de una porción de sus cuerpos. Esa es la medida del deseo que desean: medio centímetro de piel que permanece oculto fuera de la lente configurando sus sentidos en una totalidad relativa. Oleadas ínfimas de vértigo. Párpados como nubes cubriendo al sol. Un lenguaje estructurado levemente por imágenes que juegan a ser inasequibles y representan la posibilidad de dividirse el uno frente al otro mientras se entrelazan geométricamente a través de un artificio imperceptible.
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Mis ojos se saturan en la arista celeste donde se triangula el sol como un punto de fuga en el que la luz permea gradualmente la tierra. He numerado cada amanecer de humo rosáceo desde hace tiempo mientras cada instantánea suya palpa los bordes de mis venas sin desvanecerse completamente. Ahora todo parece un resplandor que renace una y otra vez dentro de un universo configurado sin sentido. [la primavera es sólo un pretexto para la sinestesia]
Sobre el furor divino
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
" [...] En efecto, al recobrar por la forma de la belleza que los ojos ofrecen un cierto recuerdo de la belleza verdadera e inteligible, la deseamos con un inefable y oculto ardor de la mente. A este ardor, en fin, Platón acostumbra llamarlo amor divino, definiendo la elevación a partir del aspecto de la semejanza corpórea como deseo de volver a contemplar de nuevo la belleza divina. Después de esto es inevitable que el que así es impresionado, no sólo ansíe aquella belleza superior, sino que también sienta deleite por el aspecto de aquélla que se le ofrece claramente a los ojos. De esta forma, pues, ha sido regulado por la naturaleza, de manera que quien apetece algo, también sea deleitado por la belleza de aquello. Pero piensa Platón que es propio de un ingenio más rudo y de la corrupción de la naturaleza el hecho de que alguno llegue a desear solamente las sombras de aquella verdadera naturaleza, y no admire nada más fuera de aquella apariencia que se ofrece a los ojos. S...
Ubicación:
México
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
quizás esto respondería a todas esas preguntas no hay nada que pueda explicar nada de lo que fue o lo que pudo ser nada de lo que es nunca tuve nada que decir If. Pink Floyd If I were a swan, I'd be gone. If I were a train, I'd be late. and if I were a good man, I'd talk with you more often than I do. If I were to sleep, I could dream. If I were afraid, I could hide. If I go insane, please don't put your wires in my brain. If I were the moon, I'd be cool. If I were a rule, I would bend. If I were a good man, I'd understand the spaces between friends. If I were alone, I would cry. and if I were with you, I'd be home and dry. and if I go insane, will you still let me join in with the game? If I were a swan, I'd be gone. If I were a train, I'd be late again. If I were a good man, I'd talk with you More often than I do.
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
Me adhiero a tu voz de naufragio y rompemos en el viento. Resplandece. Viajamos entre las palabras que deshacen el tiempo cuando los límites se desvanecen. Los muros que nos dividen se deshacen con cada paso y el amanecer disuelve los astros con su palpitación áurea. Lejos de ti, las cosas que no puedo nombrar construyen un tejido que me conduce a donde has estado, el instante previo en que inundas el vacío que desgasta nuestros órganos se hace tangible en la guarida de tus ojos. Contemplo el origen del horizonte al borde del silencio. Son tus palabras las que quiero escuchar, tu voz que se tiñe de ríos de sangre como vetas de miel. Pero vamos a ninguna parte, a donde el aire, al lugar en donde las flores crecen cuando nadie las mira, en donde te elevas como la luz después del sueño en lo hondo de este firmamento desconocido. En la levedad rompemos y la noche se fragmenta. El ruido del mundo se ahoga en nuestros oídos y lo cruzamos todo sin llegar aquí.
- Obtener enlace
- X
- Correo electrónico
- Otras aplicaciones
De pronto encuentras la sombra primitiva de algún vuelo promisorio en el cielo que habías abandonado, ese cielo colmado de cuerpos fragmentados, ya sin nombre. Ahora aquellas alas arden en tu pensamiento, se desgarran como el amanecer en una transfusión de matices. Su vuelo y sus alas. Sus ojos que contemplan lo no observado. Su mirada como un paréntesis acompañando cada idea que despierta sobre tu mente. Olvida los días que han estado contigo sin ser necesarios. Abre los ojos y renace en cada objeto que aparece frente a ti. El horizonte está colmado de tus pupilas, el mapa que jamás comprendiste no es sino la prolongación del deseo, la extensión del sueño donde la carne fluye en marejadas celestes, inunda la tierra y desciende hasta tus entrañas como una Venus voraz. Quisiera interpretar lo inmaterial pero ahora eso resulta excesivo. Encuentro en tu sombra los mecanismos de la luz, el éter que cierra mi garganta acercándome a la muerte, la sangre ...