El desorden de mi espíritu

"Terminé por encontrar sagrado el desorden de mi espíritu"
Arthur Rimbaud

El desorden de mi espíritu: corpóreo, tangible, humano, tú. ¿Cómo podría no ser sagrado?

Sacro, puro, mío. ¿Realmente podría este desorden no serlo? Si  esta inestabilidad tiene nombre y alma, si este desorden es consecuencia de tu propio espíritu.

Terminé por encontrarte sagrado, por ser la deidad en que no creía, por ofrendarte mi vacío, por saberte origen de mi caos.

Comentarios

  1. El desorden de mi espíritu... Fondo turbio, fuerza prematura que alienta mis actos, mis controlados delirios... Sagrado, bañado por lagrimas de vida.
    Una tranquila intranquilidad es el desorden de mi espíritu, una pausa arrítmica que navega sin certeza el mar de tu pupila, para poder callar el desasosiego con ritmo de nuestras respiraciones

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Un poema en respuesta a otro poema. El equilibrio de lo opuesto, el desorden que unifica cada universo.
      Agradezco tu comentario, Lorenzo. Un abrazo :)

      Eliminar

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Sobre el furor divino