Las palomas sangran desde su corazón en volandas
y las mujeres en sus labios se multiplican:
una a una
una a una
una a una;


en su lengua se escriben historias
que en cada beso expulsan su anonimato

entonces soy un número
en medio del antes y el después,
una boca que entre las calles se asoma
al interior de otra boca
que confunde la libertad;

en su vuelo las alas destrozan mi pecho
desde su corazón abierto,
todo es carne y sangre:
una explosión de miembros
al interior de los cuerpos.

Comentarios

Publicar un comentario

Entradas populares de este blog

Sobre el furor divino